Algunos testimonios
de nuestros alumnos

Recién ahora estoy viendo la posibilidad de integrar a la muerte, en la vida de la humanidad.

Sobre todas las cosas, este tiempo de trabajo, me ayudó a seguir conociéndome a mí misma y por lo tanto a los otros. 

No sé cómo decir esto, pero siento que en mí, todo giró en torno a la honestidad: conmigo misma, con los compañeros, con los docentes, con el trabajo, con el conocimiento adquirido y por adquirir. Y este compromiso de honestidad me ha hecho crecer. Y apoyada en esta honestidad, es que empiezo a animarme a hacer una primera experiencia de acompañamiento, acompañada.

Estoy asombrada por todo lo que he descubierto en relación al proceso de morir. Yo que pensaba, que sólo era algo así como que: “se acabó el agua”!

Pienso que todos tendríamos que transitar este entrenamiento. Sólo por seguir completando nuestra humanidad. 

El tiempo transitado en El Faro, paradójicamente ha hecho renacer mi esperanza en la humanidad. Ha hecho crecer mi comprensión, mi sensibilidad,  mi ternura, mi solidaridad. Ha hecho que adquiera recursos para seguir trabajando con mis miedos y mis prejuicios. Para relacionarme de mejor modo conmigo y con los otros. Me ha dado conocimientos que desmitifican a “la muerte”. He descubierto que existe el proceso de morir, dentro del proceso de vivir. O a la inversa? O los dos juntos y al mismo tiempo?

ESTE CURSO DE ACOMPAÑAR EL FINAL DE LA VIDA ME TRAJO UN GRUPO MUY CALIDO Y DIVERSO PERO TODOS PARA ACOMPAÑARNOS ENTRE SI. ABRIO MUCHO MAS MI SABIDURIA PERSONAL Y DE ACOMPAÑANTE. FUERON Y SON MUY RICOS TODOS LOS APORTES DE LOS DOCENTES QUE NOS ACOMPAÑARON DURANTE EL AÑO .

HAY TANTO PARA APRENDER TODOS LOS DIAS. GRACIAS MUCHAS GRACIAS

El Faro es un espacio de profundo e íntimo encuentro y buceo, desde mi interior, hasta la mirada, el sentir, el camino del otro, y viceversa. Siento que, trabajando sobre herramientas y procesos para acompañar, en realidad, estoy inevitablemente acompañándo-me, y dejándome acompañar; donde trabajar intensamente en la orientación del final de la vida, estoy resignificando la mía propia, descubriendo, comprendiendo también los senderos de mi propia finitud. No podría hacerlo sin el grupo bellísimo de guías docentes y compañeros que me acompañan, alumbrando.

Hacia una cultura
del acompañamiento

EL FARO es un proyecto social en el que cada individuo puede colaborar con el crecimiento de la comunidad y, a su vez, beneficiarse del camino recorrido por los que le antecedieron. Tu aporte económico es una manera de expresar tu conformidad con nuestros principios y valores.